Los propietarios
de Ia libertad
Las palabras cumplen ciclos; Ias actitudes
también. Sin
embargo, cuando las palabras designan actitudes, los ciclos
se vuelven más complejos.
Cuando el hoy tan denostado
Sartre puso la palabra compromiso sobre el tapete y
hasta Mac Leish publicó un libro sobre la responsabilidad
de los intelectuales, estas dos palabras, compromiso y
responsabilidad, designaban actitudes que, sin ser
gemelas,
eran bastante afines. Salvo contadas excepciones, los
intelectuales de entonces las hicieron
suyas y, equivocados
o no, dijeron sin eufemismos por qué empeño se Ia jugaban.
Los
intelectuales latinoamericanos también
comprendíeron dónde estaba esta vez el enemigo. Sólo
entonces
empezó Ia mala prensa. Los grandes pontífices
de Ia propaganda subrayaron una y otra vez Ia
palabra
libertad y denostaron el compromiso. Libertad no era
librarse de
Batista o de Somoza, sino mantener Ia prensa
libre.
Libertad es Ia emocionada comprobación de que Ia
gran prensa norteamericana es capaz de
descubrir que
Lumumba o Allende fueron liquidados por la CIA, sin
poner el acento en que eso no sirve
para resucitarios.
¿ Y compromiso? Es Ia actitud que adoptan
ciertos
Intelectuales, cuya carga ideológica perjudica
notoriamente su arte. Después de
todo, ¿como se atreven a frecuentar las provincias dei espíritu, si es público y
notorio que tales ámbitos son patrimônio exclusivo de los propietarios de
Ia libertad?
BENEDETTI. M Perpiejidades de fin de siglo.
Buenos Aires.
Sudamericana, 1993 (adaptado)
Transformar palavras em atitudes tem sido um dos
grandes dilemas dos intelectuais. Ao
ponderar sobre
essa temática, o autor, um dos grandes críticos e
literatos latino-americanos da
atualidade, leva o leitor
a perceber que